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El azul-negro se oscurece por la misma reacción que ennegrecía los dientes en Japón

Lo que se escribe con una tinta azul-negra se va hundiendo hacia el negro al cabo de un rato. No se apaga nada: sobre el papel está ocurriendo una reacción química. Y esa misma reacción se usaba antiguamente en Japón para ennegrecer los dientes.

Una tinta hecha de agallas y hierro

La tinta ferrogálica se compone de tanino y hierro. El tanino sale de las agallas, esos bultos que los insectos hacen crecer en los árboles. Mezclado con sulfato de hierro forma un complejo pálido y soluble en agua; al contacto con el aire se oxida y se convierte en un compuesto oscuro que ya no se disuelve. En Europa fue la tinta habitual durante unos 1.400 años, del siglo V al XIX. El Códice Sinaítico, del siglo IV, y los dibujos de Leonardo da Vinci pertenecen a la misma familia.

La reacción, eso sí, es lenta, y por sí sola dejaría ilegible el trazo recién escrito. Por eso se añadía un colorante azul, visible al instante. Primero el azul del colorante, después el negro del hierro que se oxida: de esos dos tiempos viene el nombre.

El ohaguro funcionaba igual

El ohaguro, el ennegrecimiento de los dientes en Japón, consistía en aplicar sobre ellos dos preparados de forma alterna: polvo de agallas fushi y kanemizu. Las agallas crecen en el zumaque y son tanino en un 60 por ciento aproximadamente; el kanemizu es una disolución de acetato de hierro(II). El hierro(II) se oxida a hierro(III), se une al tanino y se convierte en tanato férrico, negro e insoluble. Así lo explica la asociación dental japonesa. Papel o esmalte dental: solo cambiaba la superficie.

La tinta que se come el papel

La acidez tiene su precio. El alemán tiene una palabra para este deterioro, la mordedura de la tinta: va desde grietas finísimas hasta agujeros abiertos, y el riesgo es mayor donde el trazo es denso, como en las partituras. Para proteger el autógrafo de El clave bien temperado, libro II, que Bach escribió entre 1739 y 1742, la British Library lavó las hojas, fijó el hierro con fitato de calcio y las estabilizó con bicarbonato de calcio. El método se extendió a mediados de los años noventa.

Todavía en el estante

Las tintas ferrogálicas no se han extinguido. En la ficha oficial del frasco Platinum INK-1200, el #1 Black y el #2 Red figuran como alcalinos, y solo el #3 Blue-Black como ácido. Las seis Classic Ink de 2017 llevan ese viraje al negro a colores distintos del azul: cassis, forest, citrus, khaki, sepia y lavender, todas con black en el nombre. En el Reino Unido la tinta ferrogálica se sigue usando en los registros de nacimientos, matrimonios y defunciones. Corroe el metal, así que conviene no dejarla mucho tiempo dentro de la pluma.

Fuentes

Preserving Bach's manuscripts (British Library)

Classic Ink (Platinum)

Tinta en frasco INK-1200 (Platinum)

Sobre el ohaguro (Asociación Dental Japonesa)